Corazones latiendo

domingo, 3 de septiembre de 2017

Te lo daría todo.



Te lo daría todo, si supiera que soy capaz.
Te lo daría todo, si supiera que soy suficiente.
Te lo daría todo, si supiera que es suficiente.
Te lo daría todo, si supiera que no habría limitaciones.
Te lo daría todo, si supiera que no vamos a rompernos.
Te lo daría todo, si supiera que no vamos a dañarnos.
Te lo daría todo, si supiera que mañana es el fin del mundo.
Te lo daría todo, si supiera que voy a ganarle al miedo.
Te lo daría todo, si supiera que el miedo no nos va a vencer.
Te lo daría todo, si supiera que mis demonios están presentes.
Te lo daría todo, si supiera que nuestros demonios se iban a enamorar, se iban a dañar y se iban a odiar.

Te lo daría todo, si supiera.
Te lo daría todo si fuese capaz.

Te daría mis miedos, mis inseguridades, mi testarudez, mis intrigas, y mis viajes al fin del mundo.
Te daría mis noes y mis sies; te daría mis idas y venidas; te daría mis alegrías y mis tristezas; te daría mis subidas y bajadas.

Te lo daría todo, si pudiera.
Te lo daría todo, pero no puedo.


jueves, 31 de agosto de 2017

¿Alejarnos o arriesgar?


Te alejas de la gente para no hacerles daño, pero te da igual hacértelo a ti.
Te alejas de quien quieres para no dañarles cuando todo acabe, pero te da igual seguir años con esa espina clavada.
Suspirando cuando lo ves, guardando lo que sientes e ignorando esas mariposas en el estómago.
Ignorar que le miras sin que se de cuente, ignorar que quieres que vuelva a rodearte en aquellos brazos y enterrar tu cara en su cuello.
Alejarte de quienes te quieren, por no ser lo suficiente.
Alejarte de la vida, por no merecerla.
Acercarte a la muerte, para no tenerte que arriesgar.

Con lo bonito que es arriesgar.



Arriesgar por quien quieres, arriesgar por quien te hace daño, arriesgar por todo y nada a la vez.

Arriesgar.

La vida debería ser arriesgar y no temer.
Arriesgarnos a que nos hagan daño.
Arriesgarnos a que nos enamoren.
Arriesgarnos a desenamorarnos.
Arriesgarnos a un vida llena de imperfecciones.
Arriesgarnos a que no nos quieran como nosotros queremos.
Arriesgarnos a enamorarnos de alguien que no es para ti.
Arriesgarnos a querernos, a odiarnos, a llorar, a reír.
Arriesgarnos a todo y a nada a la vez.
Arriesgarnos a la vida y a la muerte; porque no es la vida quien tiene que esperarte, si no la muerte.




Arriesgarnos a ser feliz.
Alejarnos de lo que nos daña.